«35 años y soltera», el video que es furor en Internet

видео частично снято в Барселоне. Ролик ниже.

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NUEVA YORK.- Ser una mujer, argentina, haber pasado los 35 años, estar soltera y tener la casa muy desprolija, supuestamente, es malo. Y que se entere todo el mundo y lo comente debería ser tantísimo peor. Salvo que la razón por la que se hizo pública la imposibilidad de conseguir pareja y que se vea cierto desorden habitacional sea que se hizo un cortometraje al respecto y The New York Times lo publicó en su prestigiosa selección de videos de opinión. En ese caso, de potencial loser en la Gran Manzana, se pasa casi de inmediato a la categoría de ídolo popular.

Esto es lo que le pasó a la cineasta Paula Schargorodsky con 35 and S ingle, el video que, desde la semana última, comenzó a verse en la página web del prestigioso matutino y se viralizó en redes sociales hasta convertirse en un gran éxito en todo el mundo.

«La respuesta de la audiencia fue realmente impactante, cada vez que miro el celular están entrando mensajes nuevos de Twitter, Facebook y mails -reconoce la propia Schargorodsky, desde Buenos Aires, a la nacion-. Muchas personas me cuentan que viven una experiencia similar y me agradecen por compartir la mía, pero el mensaje que más me sorprendió fue el de un corresponsal de guerra en Afganistán, que me puso: «Tu video tiene un éxito increíble aquí en Kabul. ¡Tienes que hacer un documental sobre la mujeres solteras afganas!»»

La historia del video de Paula comienza en 2002 cuando Mario, un violinista uruguayo, la deja. Y ella, a su vez, deja su ciudad, su país y su continente, pero lleva encima su cámara en un largo recorrido a través de lugares y parejas diferentes.

«A partir de ahí, empiezo a filmar compulsivamente, a todo y a todos, todo el tiempo. Sin motivo aparente. Con las diferentes cámaras que voy teniendo, siempre enganchadas en una riñonera. Tengo cajas repletas de casetes, cada uno con su etiqueta, como si fuera un archivo de mi vida, quizá lo único que guardé prolijamente y que sobrevivió a todas mis mudanzas y desordenes cíclicos», reconoce.

Nunca volvió a ver el material hasta que, en 2012, decidió hacer una película que fuera «una especie de investigación sobre mi vida amorosa con las preguntas que durante los últimos diez años no me pude responder».

El resultado fue un rough cut (versión preliminar de un film) que fue premiado por el National Film Board de Canadá. También gano el premio al Arte Internacional en el concurso americano de cine digital Power to the Pixel. Los especialistas de The New York Times vieron el proyecto en el Tribeca Film Festival, donde se presentó este año, y le encargaron el corto.

Ahora Paula está trabajando en la versión final del largometraje, que será una coproducción entre Estados Unidos y la Argentina, y que podrá verse a partir de mediados de 2014 en el norte y sur del continente.

«El video tocó una fibra aquí en Nueva York porque es la capital mundial de la gente sola, ya que casi la mitad de las viviendas están habitadas por una sola persona», explica Eric Klinenberg, profesor de la Universidad de Nueva York y autor de Going Solo , libro que analiza el fenómeno de la creciente cantidad de gente sin pareja estable en los grandes centros urbanos.

«Aquí, como en Buenos Aires, la gente está experimentando una nueva forma de vida que el video ilustra bien. En vez de comprometerse con alguien por el resto de sus días, entran y salen de relaciones más o menos pasajeras: están solos, luego en pareja; en pareja, luego solos. Ya no hay un libreto establecido que todos debemos seguir, así que millones de jóvenes van a las bodas como espectadores, no como participantes, y al irse de la fiesta están forzados a enfrentarse con preguntas complicadas sobre cómo quieren vivir», señala.

Klinenberg también plantea que el fenómeno es para ambos sexos, y Schargorodsky misma reconoce que, a su video, respondieron por igual mujeres y hombres.

«Yo pensaba que les estaba hablando principalmente a las mujeres, pero a los hombres también les llegó y se sintieron identificados», detalla Paula.

En 35 and Single, Paula expone su vida sentimental. Foto: LA NACION
Lo que Klinenberg agrega y que, sin embargo, el video no muestra, es algo que da forma a la tesis central de su libro: cómo las nuevas masas de solteros están cambiando las ciudades, tanto en lo cultural como en lo económico. «La gente que está soltera y vive sola pasa muchísimo tiempo y gasta muchísimo dinero en lugares públicos, desde bares y restaurantes hasta librerías y recitales o conciertos. Les dan movimiento a las calles y a las aceras, y enriquecen la vida colectiva, ¡aun para la gente casada y con hijos!», subraya.

Klinenberg acaba de pasar una temporada en la Argentina y señala que, si bien en Buenos Aires vivir solo es menos común que en Nueva York, porque los adultos jóvenes tienden a quedarse a vivir con sus padres por más tiempo, el aumento de solteros en la ciudad la ha transformado visiblemente.

«Desde el desarrollo de nuevas unidades habitacionales de relativamente pocos metros cuadrados, pero cuyo valor radica en que están en lugares con onda, hasta en el boom de bares, restaurantes, clubes y discotecas. Hay ciertos barrios donde la gente que está sola va de manera rutinaria a encontrarse con otros que están en su misma situación. Y esos lugares terminan siendo muy divertidos para aquellos que forman familias también», cuenta.

Y hablando de viviendas, una de las cosas más llamativas de la reacción de los lectores al video 35 and S ingle es la cantidad de comentarios que hacen hincapié en lo desprolija que se ve la casa de Schargorodsky, sean para bien («Me siento identificada»; «Es parte de la narrativa» «Así se muestra real», etc.) o para no tan bien («¡Qué desprolija!»).

Consultada al respecto, la autora explica: «Elegí ese momento de la casa tan desordenada para reflejar otro desorden, que era el interno. En este último tiempo sucedieron muchos cambios y ahora disfruto de mi casa limpita, prolija y bien ordenada».

Uno de los cambios más significativos de la flamante soltera de oro de la blogosfera es que quizá, paradójicamente, ya no lo sea tanto. La primera persona (argentina de treinta y pico, que vive en Nueva York) a quien esta redactora mostró el video respondió divertida respecto a Schargorodsky: «¡Pero es la novia de mi primo!».

De más está decir que dan ganas de preguntarle a Paula si el flamante galán apareció gracias a su película… pero claro, sobre esa parte tan actual de su vida, la directora prefiere no contestar. Y bueno, quizá tengamos que esperar a su próximo video en The New York Times para poder enterarnos.
lanacion.com.ar